Leer: Aviso importante

Todo el contenido de este blog es seleccionado por la Profesora María del Carmen Villaverde. Yo (Vaeneria) solamente me ocupo de subir los artículos pero la autora intelectual es ella, ante cualquier duda contactarse por mail o teléfono.

Muchas gracias por su visita, comentarios y apoyo.
María del Carmen: Tel. 0342-4593838 mnessier@fhuc.unl.edu.ar.


miércoles, 22 de julio de 2015

Mi nuevo libro: "Los 10 Si del corazón".

PALABRAS DE PRESENTACIÓN.

"En las palabras que abren este pequeño-gran libro: LOS DIEZ SI DEL CORAZÓN, de María del Carmen Villaverde de Nessier, su prologuista-Javier Gonzalez- nos habla de “la sencillez y profundidad” de la autora para proponernos  una vida cotidiana del , ese adverbio de afirmación, positivo, que nos engrandece y que cambia el mundo a nuestro alrededor. María del Carmen parte de si condicional que hace de puente hacia la afirmación, desde una posición cristiana, humanística frente a la existencia. Su expresión y la consecuente acción manifiestan una apertura, una disponibilidad de amor al prójimo. Pocas veces pensamos en los mutuos sentimientos que se despiertan cuando damos un abrazo a un niño, por ejemplo. Cuánto queremos decir al oído con ese afectuoso mensaje. Qué grado de significación  en realidad nos está señalando, claro y seguro, la certeza de la  palabra en acto.
Ahora bien, ¿es un mandato?, ¿es un consejo? O es una intensa, honda seguridad de que es ésa es justamente la dirección correcta para llegar a ser personas, habitantes de una comunidad que vive en estado de crecimiento y plenitud. Yo creo sin duda la última aseveración  es el marcador de todo texto. Pero hay-desde el yo múltiple-un “acompáñame”, un “vamos juntos”, un “yo escribo un si posible para que todos lo vuelvan , porque: “El sí con otros/es todo”. Aclaro que hay dos síes afirmativos (“Sí, con otros” y “Sí, todos”) y ocho que son condicionales, a volverse aseverativos, transformadores del mundo en el que vivimos. Los verbos a destacar: sonreír, amar, querer (desear), poder, saber. Sonreír a las creaturas de la naturaleza, sentirse y hacer sentir bien a quien está allí, en cada momento del día; recibir con una sonrisa a un niño, a una flor, a mamá… y la lista es larga pues señala una actitud positiva frente a la vida. Amar, sí, amar cada cosa, cada ser porque así todo se revela y se devela distinto; aunque para amar y sonreír es imprescindible aprender a escuchar el corazón de los seres y de las cosas.
En el corpus poético, a esos verbos poderosos, fuertes desde el aspecto semántico, desde su significación (como signos de progresiva maduración), ya que poseen riqueza e irradian luz, se añaden en sucesivas repeticiones ampliando el sentido, los sustantivos: Dios, reino, amor, Fe, vida (camino), todos, prójimo, luz. Y junto a ellos, los adjetivos (pocos porque predominan el nombre y la acción): feliz, compartido, iluminado. Todos se arraciman- dentro de la plegaria- en torno a un centro: el sí constructivo de todos en unidad, hermanados en la mirada de Dios. Así resumido el mensaje parece fácil, sin embargo requiere tiempo, voluntad, paciencia, entereza… y responder a los diez si del corazón. Para llenar un vacío de amor, un vacío de palabras, un vacío de fidelidad. La obra que nos ocupa es un canto de fe, una inclinación a crecer en la Verdad (con mayúscula).
Gracias a María del Carmen por este pequeño-gran libro-regalo que nos “conduce”, a través de la palabra por los caminos íntimos, radiantes, auténticos de la Poesía, y claro está, de nuestra existencia toda como seres humanos.

Nora Didier "


PARA LA PRESENTACIÓN DE: LOS DIEZ SI DEL CORAZÓN
                                   3 de Junio de 2015, día de San Martín de Porres.
                                   Librería San Pablo  -Santa Fe



(Gracias  mi querida Nora por tus palabras, por tu presencias. Por tus tantos SÍ
 Sin medida y con tanta calidez).


Me he sentido siempre como un albañil de las palabras, una ARTESANA  del juego rítmico de cada decir.

Recogí así miradas, manos abiertas, abrazos de total entrega , voces apretadas y sueltas, siempre con el sonido sin fin de cada letra armada  con sentido y  con vivencias que amortizaban mis dolores, mis soledades, mis amores esparcidos como el aire que rodeaba como mares infinitos cada parte de mi cuerpo; palabras que siempre enriquecieron mis ensueños que el Señor y el Ángel de mi Guarda se ocuparon de concretar  desde cada recodo del camino.

Supe del valor inmenso de las entregas, esa entrega abierta que no miraba ni color, ni lugar, ni precios.

Supe que desde las palabras era posible entrar con cosquillas calentitas al corazón de todos, aún de los más fríos o distantes y sobre todo a los niños y a los jóvenes

Aprendí, desde mi casa, desde mi  mamá que nos despertaba  sonriente y emocionada por cada flor que se abría en el jardín, desde mi papá cantando historias con el corazón siempre envuelto en los recuerdos de su tierra verde  y lejana con tantos perfumes de castaños, manzanos y amapolas.

Aprendí  desde  mi casa, la de aquí, la de mi esposo y de mis hijos con sus manos calentitas  y abrigadas de miles de sueños. Aprendí y  viví acompañada.

Pude reconocer el dolor de aquellos que fueron desplazados, de sus planes, de sueños por carencia de estímulos  y por supuesto, de abrazos y palabras….(en los barrios de ayer y de hoy en  esta ciudad asumida rápidamente como propia desde hace tanto, tanto tiempo.

Aprendí así que las palabras son como la epidermis de cada ser, de cada pueblo, de sus tramas diversas expresadas en palabras distintas  para decir lo mismo mezclando diferencias

Todas  las PALABRAS  escuchadas en tan distintos sitios y distintas vivencias, TODAS ESTÁN PRENDIDAS EN MI PARA SEGUIR TRAMANDO   LA PIEL  DE MIS ANDARES Y PROPUESTAS,
Todas están aquí, con ustedes en estos DIEZ SI.

Gracias, gracias.
                                               María del Carmen